Dr. Dieb Maloof Cusse, Neurocirujano. Dr. Alberto R Dau Acosta, Neurocirujano. Dr. Nadin J Abdala Vargas, Médico Interno. Dra. María Morales, Médico Hospitalario de Neurocirugía. La Misericordia Clinica Internacional

Los adenomas de hipófisis son lesiones tumorales generalmente benignas que se encuentran en la glándula pituitaria (hipófisis), la cual hace parte del sistema endocrino y su función es mantener el correcto equilibrio tanto metabólico como hormonal, el cual en conjunto con otras áreas del cerebro (Hipotalamo) controlan diversos parámetros del cuerpo.

La hipófisis produce hormonas que controlan todo nuestro organismo y es su principal función, una de sus hormonas más importante es la prolactina, cuya función está dirigida a desarrollar la formación de leche materna a nivel de las glándulas mamarias la que serviría como primer alimento de los bebes, es por esto que el proceso de segregación de la prolactinas en mujeres solo es normal desde el inicio del embarazo mientras en hombres permanece constante a lo largo de su vida, la Hormona de Crecimiento que se encarga como su propia palabra lo dice para promover el crecimiento, reproducción celular y regeneración, Hormonas sexuales que nos permiten la diferenciación entre los sexos y con ello su respectiva maduración, Hormona tiroideas y lipídicas que permiten que nuestro organismo este en un control constante y la Hormona Adrenocorticotropa que permite la estimulación de los glucocorticoides mediante otra hormona (cortisol) conjunto con otra glándula en este caso suprarenal permitiendo que ante cualquier desequilibrio podamos permanecer con glucosa en nuestro organismo el cual es nuestra energía en otras palabras.

La hipófisis está ubicada sobre una estructura anatómica del cráneo denominada “silla turca” que forma un nicho óseo sobre el cual descansa la glándula hipofisaria en la parte anterior del cráneo, lo que facilita su acceso quirúrgico a través de la fosas nasales (transnasal).

Un tumor hipofisario es entonces el crecimiento anormal de células en dicha glándula, su revisión histopatológica nos puede indicar si es o no maligno, en caso que no lo sea se le llamará Adenoma de Hipófisis, el cual es de crecimiento lento.

La glándula hipofisiaria es conocida como la “glándula maestra” dada sus múltiples funciones, y la aparición de tumores es realmente más común de lo que pensamos, se da en 1 de cada 1000 adultos, su origen está fuertemente ligado a la herencia genética que ayuda a desarrollar una mutación celular durante la reproducción de las mismas, la clasificación de estos es diversa pero la forma más simple es de acuerdo a su tamaño, lo que simplifica el lenguaje dentro de los neurocirujanos expertos en este tipo de lesiones intracerebrales, los dividen en mayores de 10 milímetros los cuales se le denomina macroadenomas y menores de 10 milímetros en microadenoma, existen otras clasificaciones más específicas como la clasificación de HARDY que los categoriza por el tamaño del área afectada y las estructuras adyacentes así como también la clasificación de KNOSP.

Para el diagnóstico, inicialmente es necesario realizar una muy buena historia clínica resaltando los síntomas neurológicos, sin dejar a un lado los endocrinológicos por el desorden hormonal y oftalmológicos dado su compresión al Nervio óptico dada su cercanía, por lo que la valoración integral de este tipo de pacientes debe ser realizada por un grupo interdisciplinario de especialistas (Neurólogo, Neurocirujano, Oftalmólogos, Endocrinólogos). El examen complementario para confirmar la presencia de un adenoma es la Resonancia Magnética Cerebral con Gadolinio y énfasis en silla turca dado que permite obtener una imagen precisa de las características de la lesión tumoral en especial si hay compresión y compromiso de estructuras vitales como el seno Cavernoso (conjunto de Venas que recoge sangre del cerebro para ser llevada posteriormente al corazón).

Los síntomas típicos de padecer de un adenoma de hipófisis depende de que tanto este afectando el tumor en la producción hormonal de la glándula y su compresión a estructuras vecinas, es decir si la presencia del tumor ocasiona o no un aumento del funcionamiento de la glándula y sintomatología oftálmica, generalmente los adenomas que no son funcionantes o que no afectan el desempeño de la glándula y no comprometen estructuras circundantes son indetectables hasta que su tamaño empieza afectar ocasionando compresión sobre ellas produciendo síntomas neurológicos, lo que se traduce en perdida de la visión por compresión de nervios ópticos, perdida de movimientos oculares, cefaleas constantes, y desorden hormonal.

El Dr. Dieb Maloof Cusse es Presidente y Director Cientifico de  La Misericordia Clínica Internacional, donde se realizan tratamientos de alta efectividad para este tipo de patologías, apoyados en tecnología de punta.

La Misericordia Clínica Internacional cuenta con especialistas entrenados para la microcirugía y videoneuroendoscopia que permiten una resección total o parcial del tumor, dando una solución inmediata a esta patología  a través de las fosas nasales, sin causarle daño al paciente siendo una técnica mínimamente invasiva.

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